✅ La alimentación en la infancia | ¿Hay que obligarle a que se coma todo lo que tiene en el plato?

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Lo primero es saber que los niños de entre 5 y 6 años de edad tienen el IMC más bajo que en cualquier otro momento de la vida. Es decir, los niños de esa edad, en condiciones normales, son delgados. (Aproximadamente y generalizando mucho, un niño de 6 años pesará entre 18 y 22 kg y medirá más de 100 cm, aunque varía de un país a otro). Entre los 5 y 6 años, dejan de tener el vientre prominente, cara redondeada, extremidades cortas y cabeza grande, como véis en la foto y se alarga la parte inferior del cuerpo y la grasa se transforma en músculo.

¿Por qué existe un riesgo nutricional en esta etapa?

Es fácil de entender: en esta etapa los niños tienen un apetito escaso, no necesitan excesivo alimento. Esto, que sería una ventaja para aquellas familias con dificultades económicas, porque con poquito tendrían cubierta la necesidad del niño, se puede convertir en un riesgo para la desnutrición en el momento en que este escaso apetito se satisface con comidas que no son saludables.

En otras palabras: si cada vez que el niño tiene hambre, se sacia con bollería, zumos, kétchup, azúcar, helados… Su hambre queda saciada pero no obtiene los nutrientes necesarios para su desarrollo, que está en pleno apogeo.

Un adulto puede comer más cantidad de alimentos, por lo tanto, aunque coma algo insano, sigue teniendo “espacio” en su tripa para comer algo más saludable y de ahí obtener los nutrientes que necesita.

El peligro de que un niño reciba de forma sistemática alimentos insanos y no obtenga los nutrientes adecuados, es que puede retrasar el crecimiento posterior, incluido el del cerebro.

En un estudio realizado en Ghana con niños famélicos, muchos llegaron a la adolescencia con depresión o retraso mental.

Ahora, también podemos irnos al otro extremo: la sobrealimentación.

Animar a los niños pequeños a comer puede ser nocivo cuando la comida abunda. Esto sucede sobre todo en generaciones que han vivido hambrunas. De ahí que nuestros abuelos disfruten tanto viéndonos comer hasta reventar.

Los niños de entre 2 y 6 años necesitan muy pocas calorías. Aún así muchos padres amenazan o negocian con sus hijos para hacerles comer de más.

Según Kelly Laraway, especialista en pediatría, es una creencia errónea el pensar que los niños delgados son menos sanos que los que tienen sobrepeso.

El azúcar

El azúcar tan presente en muchas de nuestras costumbres (cumpleaños, Navidad, postres…) es un sustituto muy pobre en la alimentación. Además, gran cantidad de azúcar y poca fibra, provoca caries dentales.

La solución es disminuir la cantidad de azúcar y aportar una dieta equilibrada.

Lo más importante y que afectará a la vida del niño décadas después, es crear hábitos y sobre todo, DESEOS SALUDABLES.

Sí, así es, los deseos saludables y no saludables en alimentación se aprenden en casa y en el colegio.

Bueno, y dicho esto, tampoco seamos extremistas de la alimentación, vivir la nutrición de forma estresada o demasiado rígida, puede tener también consecuencias contraproducentes.

Así, relájate y simplemente cuida que tu hijo no se sacie de manera habitual con alimentos insanos, pero sé flexible. Recuerda que está formando partes muy importantes de su cerebro y de sus hábitos alimenticios. Y que saciarse un día con golosinas no le hará daño, pero sí lo hará si se convierte en una práctica habitual.

Y en cuanto a la cantidad, si tú estás ofreciendo comida saludable:

Aplica estos 4 consejos sobre alimentación

  • Hábitos de sentarse a la mesa
  • No obligar a terminar lo que hay en el plato pero sí a ser consecuente con lo que uno pide (acorde con la edad)
  • Crear un ambiente relajado donde no haya una expectativa sobre el niño, que puede alterar su relación con la cantidad de comida que ingiere.
  • Crear hábitos de horas de comer
  • Apaga la tele, el hábito de comer mirando a la pantalla es un ejemplo de cómo se crean deseos y hábitos por asociación. Además, dificulta que el niño conecte con su propio cuerpo y sea capaz de detectar si está o no saciado. Aprovecha para compartir este momento en familia.

¿Sabías que…? Alergias en bebés

Muchos expertos (no todos) sugieren que se debe desarrollar la tolerancia para el alimento que produce la alergia y empezar a dar a los bebés una pequeñísima cantidad del producto.

Información basada en evidencia científica. Consultar «Psicología del Desarrollo: infancia y adolescencia» de K. S. Berger

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